Etapa 4.- ¿Qué podemos hacer para impulsar la igualdad de trato y no discriminación?
Llegamos al final de este viaje, mediante el que hemos analizado algunas de las realidades existentes sobre la discriminación, como es el caso de la Aporofobia, así como posibles claves para conseguir el objetivo de la igualdad de trato, como es la implantación de una estrategia pública para evitar la soledad en las personas mayores.
Como última etapa de nuestro viaje vamos a reflexionar sobre lo que podemos hacer cada uno de nosotros para conseguir nuestro objetivo. Y es que desde la Administración Pública se tiene que dar comienzo a cualquier tipo de política pública que lleve a la consecución de esta igualdad.
Vamos a mantener como protagonista al sector de la población que ya fue objeto de nuestra tercera etapa: las personas mayores. Y es que desde nuestra posición como empleados públicos tenemos que tratar de facilitar la vida a las personas mayores en sus relaciones con la Administración.
Todo tiende a la digitalización, al ahorro de papel, a minimizar los desplazamientos, a facilitar la conciliación entre la vida personal y la profesional. Pero este proceso no resulta, de manera general, igual en función de la edad. Las personas mayores no suelen tener la misma facilidad para el aprendizaje y uso de las nuevas tecnologías, por lo que desde el sector público tenemos que prestarles una especial atención.
Esta discriminación queda patente en el momento que un profesional, tanto del sector público como del privado, explica a una persona mayor, de la misma forma y dedicando el mismo tiempo que a una persona joven, cualquier trámite o procedimiento a realizar, sin importarle si lo ha comprendido para poder realizarlo de manera autónoma. Ante esta situación, es más probable que la persona mayor tenga una serie de dudas sobre la forma de realizar el trámite, por lo que se debería dedicar el tiempo necesario para conseguir el fin propuesto. Es aquí donde se hace patente la diferencia entre los conceptos de igualdad y equidad: A cada persona hay que dedicarle los recursos que necesite para llegar al mismo fin (en nuestro caso la realización satisfactoria del trámite).
Como punto de partida, la Administración Pública debe dar ejemplo incentivando esta forma de actuar, seguido del establecimiento de normas de actuación para todos los sectores de nuestra sociedad.
Para terminar, me gustaría dar las gracias a todo el equipo docente del INAP por su dedicación en esta formación. Ha sido un viaje muy interesante que debería hacer todo el mundo. Espero que mi granito de arena, junto al del resto de participantes de este curso, haya servido para acelerar la consecución del objetivo de la igualdad de trato y la no discriminación.

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